Un juez de Jerusalén y líderes de la comunidad judía ultraortodoxa de la ciudad acordaron el viernes un compromiso destinado a poner fin varios días de disturbios protagonizados por manifestantes religiosos, según versiones en la prensa.
Los manifestantes estaban indignados por el arresto de una enferma mental jasídica que según las autoridades no alimentaba a su hijo.
Las versiones dicen que la policía accedió a poner en libertad a la mujer en custodia de un rabino local con la condición de que se someta a un examen siquiátrico y pague una fianza de 400.000 shekels (100.000 dólares). También tiene prohibido ver a sus otros cuatro hijos mientras se aguarda el resultado del examen, agregan.
No se pudo tomar contacto inmediatamente con la policía ni con el vocero del ministerio de justicia en busca de confirmación, pero el cibersitio del diario Yediot Ahronot atribuyó a una fuente fidedigna haber dicho que los líderes ultraortodoxos estaban satisfechos con el compromiso.
La radio israelí y el Canal 2 de televisión difundieron informes similares.
La policía y los manifestantes ultraortodoxos han chocado todas las noches desde el martes.
Miembros de las fuerzas de seguridad armados con cañones hidrantes y reforzados por más unidades se enfrentaron por la noche a manifestantes con ladrillos y botellas que bloquearon las principales calles con montones de basura.
"No tenemos armas, no tenemos tanques, no tenemos policía o cárceles", dijo Shmuel Pappenheim, un portavoz de los manifestantes, a una cadena de radio. "Pero estamos enviando a nuestro ejército para salvar a una familia, para salvar a una mujer judía que está cuidando de cinco niños con amor y cariño".
Un vocero policial dijo a la Associated Press que 18 agentes de policía resultaron heridos y 50 manifestantes fueron arrestados durante las batallas nocturnas. Se enviaron refuerzos desde los distritos a la ciudad para intentar calmar la situación.
La mujer, que no ha sido identificada por su nombre, fue presentada ante jueces en Jerusalén para una audiencia el viernes. La policía ha pedido un examen psiquiátrico, explicó el portavoz.
Empleados del hospital Hadassah _ donde el niño de tres años se recupera de malnutrición _aseguran que la madre sufre una condición llamada Síndrome de Münchhausen por poder, por la cual una persona hace que otra, típicamente un menor a su cuidado, caiga enferma de forma deliberada. Se sospecha que la madre negaba comida a su hijo.
Los manifestantes estaban indignados por el arresto de una enferma mental jasídica que según las autoridades no alimentaba a su hijo.
Las versiones dicen que la policía accedió a poner en libertad a la mujer en custodia de un rabino local con la condición de que se someta a un examen siquiátrico y pague una fianza de 400.000 shekels (100.000 dólares). También tiene prohibido ver a sus otros cuatro hijos mientras se aguarda el resultado del examen, agregan.
No se pudo tomar contacto inmediatamente con la policía ni con el vocero del ministerio de justicia en busca de confirmación, pero el cibersitio del diario Yediot Ahronot atribuyó a una fuente fidedigna haber dicho que los líderes ultraortodoxos estaban satisfechos con el compromiso.
La radio israelí y el Canal 2 de televisión difundieron informes similares.
La policía y los manifestantes ultraortodoxos han chocado todas las noches desde el martes.
Miembros de las fuerzas de seguridad armados con cañones hidrantes y reforzados por más unidades se enfrentaron por la noche a manifestantes con ladrillos y botellas que bloquearon las principales calles con montones de basura.
"No tenemos armas, no tenemos tanques, no tenemos policía o cárceles", dijo Shmuel Pappenheim, un portavoz de los manifestantes, a una cadena de radio. "Pero estamos enviando a nuestro ejército para salvar a una familia, para salvar a una mujer judía que está cuidando de cinco niños con amor y cariño".
Un vocero policial dijo a la Associated Press que 18 agentes de policía resultaron heridos y 50 manifestantes fueron arrestados durante las batallas nocturnas. Se enviaron refuerzos desde los distritos a la ciudad para intentar calmar la situación.
La mujer, que no ha sido identificada por su nombre, fue presentada ante jueces en Jerusalén para una audiencia el viernes. La policía ha pedido un examen psiquiátrico, explicó el portavoz.
Empleados del hospital Hadassah _ donde el niño de tres años se recupera de malnutrición _aseguran que la madre sufre una condición llamada Síndrome de Münchhausen por poder, por la cual una persona hace que otra, típicamente un menor a su cuidado, caiga enferma de forma deliberada. Se sospecha que la madre negaba comida a su hijo.

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